Libro de visitas

3-7-2007

En tiempo pasado

,3 julio de 2007.

 

Primeros días de agosto del 92, vacaciones: 

... los pueblos se suceden rápidamente: Siétamo, Velillas y ya se divisa cercana la silueta de la torre de Angüés, una suave pendiente nos deja en el pueblo.

Apeado del coche dirigí la vista hacia la fachada del cuartel viejo, allí seguía impasible, habían pasado 33 años ¡casi nada!; en aquellos momentos no me perdonaba el haber tardado tanto en volver a Angüés.

Los recuerdos de aquellos siete años, allí vividos, se amontonan: la primera escuela, los primeros amigos de verdad, las buenas gentes del pueblo, las casas, la fuente, ...

Pero vamos a visitar el pueblo: la escuela de mi mejor maestro D. Pedro Pargada, la era Sanz donde jugábamos al fútbol, el antiguo casino, ¡cuántas películas sentados en las sillas plegables hemos visto los domingos en aquel salón que en la terminología actual diríamos que era de usos múltiples!

Continuamos hasta la plaza con la iglesia, la casa rectoral de mosén Joaquín, el Ayuntamiento, la casa de la antigua farmacia de D. Luis, la casa del Secretario D. Avelino; seguimos hacia la calle Salillas, donde esta la casa natal de D. Rafael con su lápida conmemorativa, allí se construyó la segunda fuente del pueblo y un poco más adelante, hoy restaurada, la casa donde viví algunos meses al principio de llegar al pueblo, al lado de las del Sr. Paco Brusau, Sr. Julián Escario, Sr. Cosme, etc.

Seguimos hasta la Plaza de Garriga, corral de comedias improvisado para aquellos cómicos que todos los años nos visitaban y que para atraer la atención de la gente hasta la hora de la función, siempre  ponían el mismo disco “Soy minero” de Antonio Molina, quizá era el único que tenían; allí estuvo la carnicería de Luis en la casa que  da nombre a la plaza y también la tienda de Soláns, un poco más adelante en  la esquina la tienda  de la Sra. Antonia. Caminamos calle abajo hasta la fuente y los lavaderos para seguir hasta la balsa, entonces me parecía más grande, ¡cuantos ratos pasados pescando ranas y tencas!  Los cuidados huertos familiares a poca distancia...

De vuelta por la carretera lugares para el recuerdo: la antigua fábrica de Giral, el Fosaler, el taller de Grúas, la peluquería del Sr. Miguel Serra, la fonda del taxista  Sr. Miguel  y la Sra. Pilar, la carpintería de Carilla, Telégrafos, la casa de Julián Peralta, propietario del único camión del pueblo, el estanco de Víctor, etc.

Dejaba el pueblo, con satisfacción; había cumplido la promesa de enseñar a mi mujer e hijas el pueblo de mi infancia, quizá algún día volvamos.

Pero estas notas apresuradas son algunos de los recuerdos de mis siete años pasados en Angüés (1952-1959);  hoy gracias a las nuevas tecnologías tengo ante mí la bonita página Web de Fernando, que he leído con satisfacción y además con su ayuda he conseguido adquirir el libro, que me ha hecho evocar aquellos felices años y saber de cosas nuevas, que en aquella época, no estaban entre mis  preocupaciones infantiles.

Hoy veo que Angüés, ha mejorado su fisonomía con nuevas realizaciones  y camina hacia el futuro con nuevos proyectos.

Desde Cuéllar, en  tierras segovianas, os deseo lo mejor con  un cordial saludo.

Félix Gil Vallejo

 

11-6-2007

Enhorabuena por la Web del que siempre he considerado como mi PUEBLO, aunque nací en Huesca y vivo en Zaragoza. Aparte de mi pueblo es donde tengo a gran parte de mis mejores amigos.

Un saludo a toda la gente de ANGÜES¡¡¡¡

Hay que levantar ese peazo pueblo que tenemos ¡¡¡

Un saludo.

J.L.F.

 

5-6-2007

 
Sorpresa, alegría y nostalgia. Tantos años transcurridos y tanta distancia por medio.
 
 Desde Caracas contemplo a Angüés y su transformación desde aquellos años en los que, junto con mi familia, viví mi juventud que sigue viva y llena de recuerdos alegres. Era el año 66 cuando salí de allí hacia esta tierra de Venezuela.
 
Felicitaciones, Fernando, por esta página y ojalá puedas mantenerla para satisfacción de los que estamos lejos.
 
Disfruté el libro "ANGÜËS"  de Angelines y José María y hace tiempo que está en mi biblioteca.
 
Un abrazo.
 
ANTONIO PARGADA GIL

 

16-6-2006

Quizá y sin quererlo, en los próximos años vamos a entrar en una época que puede ser vital para la vida de nuestro pueblo.

Aunque vivo fuera de él, por mi familia estoy un poco al corriente, de lo que ahí sucede.

Una de las grandes obras que se van a realizar y que afectará directamente a Angüés, es la autovía Huesca - Lérida. La realización de esta obra va a favorecer en lograr, tranquilidad y seguridad en la vía más importante del pueblo; pero no nos engañemos, también va a quitar vida y muy en especial a los que tienen sus negocios basados en la gente que pasa por esta carretera.

Ante el progreso no tenemos nada que hacer y menos aun con un proyecto de estas características de nivel nacional o autonómico. Quizá lo que si podemos hacer es evitar en la medida de lo posible, que estos proyectos afecten lo menos posible a la vida de nuestros pueblos.

No estamos situados tan cerca de la capital como para que en Angüés se construyan urbanizaciones tipo a las que se han realizado en Quicena, Tierz, Yequeda, etc. que además de darles vida han logrado que se vuelva a abrir la escuela y una guardería, como es el caso de Tierz.

En los últimos años parece ser que ha llegado bastante gente inmigrante y por lo menos esto ha hecho que la población no disminuya más. Se venden y se compran casas, que en algunos casos estaban casi en ruina, se abre algún nuevo negocio... y todo esto contribuye a dar vida al pueblo.

Hace unos días en un programa de la televisión pude ver como la gente le echa ingenio para atraer a personas a los pueblos. Hay asociaciones que ayudan a realizar proyectos a todo aquel que quiere iniciar uno nuevo en un pequeño pueblo, con el propósito de vivir en él y darle vida.

Mirando páginas Web, he encontrado proyectos de lo más curiosos, quizá no todos salen como se piensan o incluso algunos mucho mejor de lo que se pensaba. Pero está claro que el que no arriesga nunca le pasará nada.

Hace dos años aproximadamente estuve en un pueblo donde han convertido todo un "secarral" en un centro de ocio y aventura. No es que sea la salvación del pueblo, pero se que van niños de colegios a pasar el día ahí, además de otras muchas personas con familia y que otro negocio del pueblo como es el restaurante, ha visto aumentar su clientela.

Este es un pequeño ejemplo, y cercano a nosotros, de lo que se está haciendo en muchos pueblos casi deshabitados, para tratar de evitar la despoblación.

En algunos otros hasta han creado un concurso de ideas, y algunas de las que se creían más descabelladas son las que han salvado el pueblo.

Yo, desde la lejanía de mi pueblo ya he movido ficha, quizá el próximo en moverla tenga que ser el Ayuntamiento o cualquier vecino con buena imaginación, que seguro que los hay.

No dejemos que nuestro pueblo se muera. Nuestro pueblo tiene que ser como las raíces de un gran árbol, que auque tengamos sequía sus hojas deben de brotar en primavera, para que se vea que el árbol todavía está vivo.

Un saludo a todos mis vecinos.

A.S.E

8-2-2006

     Os animo a todos a que dejéis vuestros mensajes en esta sección de la página Web.

     Un saludo.

     Fernando Alsina Escario

 

 

 

Inicio